Lamento que este no haya sido el concierto de
inauguración. Ya ha habido algunos otros a los que no he podido asistir, pero
en este caso el esfuerzo mereció totalmente la pena, y más. Iba, por empezar,
convencido de que el programa sería otro, y me llevé también en esto una grata
sorpresa.
De la primera parte dedicada a los nuevos jóvenes
artistas - Rita Morais (soprano) y Ester
Lecha (piano)- diré poco: sólo que el programa también fue
inusual y variado (incluso en el más conocido de los tres autores, que era
Poulenc). De Zemlinsky tal vez haya que lamentar tanto diminutivo en los
textos. De Viana de Mota que fue un placer escuchar el portugués como lengua de
cámara. Las versiones fueron dignas aunque más bien modestas por parte de ambas
intérpretes.
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