Cuatro días después de
haber gozado mi vuelta post-pandemia al Royal Festival Hall, volví a
encontrarme con Barba Azul a pocas cuadras de Picadilly Circus, en una de esas
grandes iglesias desconsagradas que en Londres sirven frecuentemente para
espectáculos teatrales y musicales diversos. El templo ha sido rebautizado como
Stone Nest, pero ¿no estaba allí el Limelight, el club de celebridades
legendario por el hedonismo practicado en los 1980 bajo sus sombrías bóvedas
neogóticas? Así es y ¡qué lugar genial para que una nueva compañía de ópera, Theatre of Sound, debutara con un Castillo de Barba Azul alternativo que
fulguró como uno de esos milagros teatrales que de vez en cuando tienen lugar
en el West End de la bien llamada
capital mundial del teatro.
El primer descubrimiento
fue la consistencia de una partitura que no necesita una…
Comentarios