El de música antigua es uno de los ciclos alternativos de la Quincena Musical, y digo alternativo no sólo porque dicho ciclo se desarrolle en unas fechas (la Semana Grande donostiarra, las fiestas patronales de la ciudad) en las que el festival al menos en su programación principal sufre un receso tras la jornada inaugural, sino también porque el público que acude al convento de Santa Teresa es uno distinto (más joven, más variopinto, probablemente más interesado en la música y más curioso) del que acude a los grandes espectáculos en el auditorio Kursaal.El de música antigua es, quizá, el ciclo más sincero de toda la Quincena Musical: se nota en la cara de satisfacción de los asistentes (a pesar de la enorme incomodidad de los asientos), en el respetuoso silencio (¡sin apenas toses!) que se ofrece a los intérpretes, y por el aire de…
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