Con frecuencia los proyectos personales, y no solo los artísticos, suelen morir con su creador. Pero éste no es el caso de la Alvin Ailey American Dance Theater, que trece años después del fallecimiento de su creador conserva una salud excelente y, aunque se van incorporando nuevos artistas y nuevo repertorio, mantiene la línea diseñada por el maestro. Esto es debido, sin duda, a la rigurosa labor de Judith Jamison, Directora Artística, la bailarina que fuera su musa y para la que creara Cry, una de sus más famosas coreografías.Ailey trabajó sobretodo con compositores americanos, teniendo entre sus favoritos a los grandes del jazz de las décadas de los 40 y 50, singularmente a Duke Ellington, cuya música inspira tres de las coreografías de la noche. Abrió Night Creatures (1974), divertimento en tres movimientos en clave de jazz y con…
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