La intensa
actividad que despliega en dos meses (octubre y noviembre) la Fundación
Victoria de los Ángeles entre recitales, conciertos, clases magistrales y
actividades en otros lugares siempre dando cabida a jóvenes intérpretes no la
ha puesto a salvo, al contrario, de las súbitas cancelaciones por enfermedad
que se producen en el mundo de la música clásica y sobre todo del canto al
volver a la actividad plena tras la pandemia. Hasta ahora, salvo un concierto
que ha quedado suspendido sin fecha, ha logrado cubrir todas las ‘vacantes’
producidas en tiempo record.
El caso más fulminante y brillantemente
solucionado fue la baja de Miah Persson, que debía debutar como cantante de
cámara el 13 de octubre, y el 12 se encontró imposibilitada. Como el pianista,
Middleton, era residente este año, ‘sólo’ hubo que recuperar al solista (con…
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