La reposición de esta inesperadamente sosa regie de La Bohème de Richard Jones interesó particularmente al público de
Londres por la presencia del tenor lírico Juan Diego Flórez como Rodolfo. Al
pasado pertenecen aquellos sobreagudísimos que el peruano derrochaba para
deleite los asistentes a algunas inolvidables representaciones de La hija del regimiento. Y según la voz
de aquel por entonces tenor lírico ligero iba cambiando, las expectativas comenzaron
a centrarse en verlo más bien en Rigoletto
o Traviata, según había ocurrido con Alfredo Kraus.
Pero no: es con un
pseudo-lírico rol del verista Puccini que Flórez decidió enfrentarse, tal vez
sin atenerse a pensar demasiado que no solo de voces se trata, sino también de
texturas orquestales. Como era de prever, Flórez cantó con fraseo ágil y
enfático firmemente desarrollado con la ayuda…
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