Ha finalizado el audaz desafío de haber diseñado para la temporada un Festival Beethoven que incluía, sus nueve sinfonías, sus cinco conciertos para piano, su concierto para violín, su fantasía coral, su triple concierto y algunas de sus más conocidas oberturas. Y al terminar un ciclo, se impone como primera medida, hacer un balance, no en el sentido contable, sino como expresión de la búsqueda de un resultado y éste es total y absolutamente positivo.Hay muchos aspectos a señalar pero de todos ellos sobresalen dos que considero los más importantes. En primer lugar, la orquesta sinfónica antes y después de su actuación en el Teatro Colón de Buenos Aires. Parece increíble, pero haber pasado con elogios de público y crítica la instancia de ocupar el mayor escenario de la música nacional, generó una personalidad madura y definida que ojalá…
Comentarios