Las cuatro estaciones de Vivaldi constituyen el libro del génesis en la Biblia de los violinistas. "En el principio era el verbo de Vivaldi ..." y estallan a continuación las iniciales corcheas de esta sagrada partitura causante de los primeros estigmas en el cuello de tantos estudiantes de violín. La semana pasada, en la Orquesta Sinfónica del Vallés escenificamos estos bíblicos pentagramas con nuestro concertino, Santiago Juan, en el papel de Adán, y la directora Gloria Isabel Ramos como Eva. A mi, un viola tutti, a falta de más humanos en el guión, me asignaron el papel de animal: un perro; y finalmente, a Piazzolla, el de árbol mítico ofreciendo sus Cuatro estaciones porteñas como fruta prohibida.La santa obra vivaldiana, como el original de la Biblia, puede interpretarse de diversas maneras. En la orquesta tenemos algunos ejemplos…
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