Deshayes y Rebeka, junto a Schrott,
protagonizaron la temporada pasada en el Teatro de los Campos-Elíseos, una
memorable Anna Bolena de Donizetti. Fue la ocasión para el público
parisino de reencontrarse con una intérprete muy querida, Karine Deshayes, cuya
línea de carrera no siempre ha parecido clara. Empezando con el barroco y luego
como mezzo rossiniana (le recordamos una musicalmente espléndida Donna del
Lago en Garnier en alternancia con Di Donato), pasó después a otros
repertorios menos evidentes, como Mahler (Canción de la Tierra en
Pleyel) y poco a poco el público parisino empezó a escucharla con menos
frecuencia.
Cuando volvió esta temporada pasada con Anna
Bolena, en el papel de Seymour, su voz parecía que había ganado en volumen,
perdido en flexibilidad (sus ornamentaciones no fueron realmente exactas) y que
su color había…
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