La clausura del Festival de Música Antigua de Sevilla —o FEMÀS, como se le conoce también—, que este año cumplía los cuarenta con buena salud, tuvo lugar un día más tarde que de costumbre, y resultó curiosa la experiencia de asistir la mañana del Domingo de Ramos a un concierto en un teatro que cierra al público durante siete días por motivos obvios en esta ciudad. Temáticamente, no obstante, la relación era muy directa con el contexto, y volvía a cerrar la edición una monumental obra de Johann Sebastian Bach que tanto se interpreta durante la Semana Santa en todas partes del mundo: La Pasión según San Mateo.
Exactamente seis años antes se había podido escuchar por última vez en Sevilla, también para clausurar un FEMÀS, en una aplaudidísima versión del histórico director belga Philippe Herreweghe; y de Bélgica procedía de nuevo el…
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