Antes de partir para los ensayos en Glyndebourne, la Filarmónica de Londres cerró su temporada londinense con dos conciertos que sirvieron para la presentación de violinistas extraordinarios junto a batutas descollantes.
En la primera de estas veladas, el 30 de abril, Julian Rachlin brindó un Concierto para violín nº 1 de Shostakovich con una antológica combinación de sutileza y tensión. En el primer movimiento exploró el 'Nocturno' con un lirismo a la vez recatado e intenso, apoyado por Mäkelä con una atmosfera orquestal a la vez oxigenada y de un espectral expresionismo. En el 'Scherzo', solista y orquesta se entregaron a un virtuosismo exento de grandilocuencia y concentrado en una sobriedad punzante de contraste y color. La 'Passacaglia' fue de un Moderato tranquilo e implacable al amparo del cual los maderas y los metales bajos…
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