La Accademia Bizantina y su director Ottavio
Dantone (mucho más cómodo en el barroco que en Rossini) pasaron por aquí para
una única función en forma de concierto de este ‘pastiche’, también conocido
como La morte di Bajazet, que Vivaldi
compuso en un año en que tenía mucho que escribir y se arregló entonces con
música suya y recicló la de otros autores como Hasse, Giacomelli y Riccardo
Broschi (el hermano del famoso castrato Farinelli). También escribió la
obertura (poderosa y brillante), los recitativos (algunos de notable fuerza
expresiva, en especial los largos), el cuarteto que finaliza el segundo acto
(muy raro y muy bello), y el coro final que aquí se repitió como bis ante los
aplausos del público, bastante nutrido, y que se mostró muy complacido desde el
principio al fin aunque luego de la pausa hubo algunas defecciones (cada…
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