La vasta producción de Pier Paolo Pasolini traza un amplio arco que abarca desde la poesía y la calma hasta la crueldad y la devastación. Como poeta, dramaturgo, cineasta, novelista, ensayista. Siempre agudo y siempre expuesto, a la intemperie; siempre audaz y dotado de una lucidez incómoda y radical. La mirada de Pasolini y su discurso son morales y desnudos, sin artificios, construyendo un espejo que todavía atrae, décadas después de su asesinato, no pocos reflejos de odios y repulsas.
“Réprobos” (palabra que vale por sí sola un libreto), se escucha en esta Orgia, coetánea del crudo largometraje Porcile y de Teorema, un triángulo creativo alrededor del fuerte impacto de la sexualidad en el vacuo y artificioso seno de la familia burguesa. Más explícitamente, al modo en que el sexo, radicalmente irracional e incontrolable, causa…
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