Hace diez años presencié aquí mismo ‘el’ recital que yo
elegiría de todo lo que he visto y oído en este Festival (ópera incluida). Fue
una velada gloriosa de Piotr Beczala. Es sabido el amor que el Festival del
Castell de Peralada tiene por esta cuerda tan (demasiado a veces) apreciada y
‘rara’. Esta edición ha sido reducida por los trabajos en el auditorio
principal, pero ha coincidido con el inicio de un festival más breve en Pascua
al que por razones diversas no pude acudir. En ese momento debutó, para
clausurarlo, el joven, talentoso y tan reclamado hoy Freddie De Tommaso.
Ahora volvió a venir, pero para inaugurar el Festival de
verano. Todo un honor (aunque no sé si a tan corta distancia era necesario
repetir). Cuando, jovencísimo, ganó el primer premio del Concurso Viñas en
2018, fue una de las raras ocasiones en que me pareció bien…
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