Tetyana Lárina, la viola solista de la orquesta, abrió este primer festival de solistas de la sinfónica local con el concierto del alemán Telemann. Lo hizo con un instrumento de hermoso sonido en una ejecución clara por su muy buena digitación y superando alguna improlijidad en los legatos iniciales, más por ansiedad que por error técnico, entregó bellos martellati en los movimientos rápidos.Le siguió la asistente del guía de los segundos violines, María Cecilia Isas que con pasmosa seguridad enfrentó el más conocido de los conciertos que Mozart escribiera para el violín. La casi media hora de duración de la obra fue tocada de memoria por la violinista tucumana cuyos detalles principales fueron afinación, una inolvidable cadencia en el primer movimiento, lento vibrato como seguramente se usaba en la época del autor y un tempo cuidado…
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