En su habitual sede de Miami
Beach, una bella sala de conciertos con una atractiva iluminación en un moderno
edificio diseñado por el arquitecto Frank Gehry, la New World Symphony de Miami
inauguró su temporada número 36 con dos conciertos cuyas entradas no tuvieron precio
definido, sino abierto, donde cada cual pagaba por el ticket lo que considerase,
quisiera o pudiera.
En el primero de los conciertos, celebrado el pasado 16 de
septiembre, la orquesta presentó un variado programa con música de Hailstork,
Ibert, Britten y Debussy y con el color azul -mar y cielo- como hilo conductor.
En el podio, el recién nombrado director artístico de la formación Stéphane
Denève. Para el concierto de hoy, el anunciado Michael Tilson Thomas -titular de la formación durante 35 años- tuvo que
cancelar su presencia por motivos de salud y fue sustituido…
Comentarios