En esta oportunidad pude sólo llegar para el recital
‘principal’, que era de gran interés y así resultó. Connolly y Middleton están muy compenetrados -recientemente
han sacado un cd con los ciclos de Mahler- y eso se nota en la complicidad de
las miradas. Para la intervención de la viola invitada para uno de los tres cantos
de Brahms se dispusieron de otra forma, de modo que la intérprete estuviera
bien integrada y en ese caso también el trío respondió bien.
El programa sufrió alguna variación con la sustitución
del anunciado Roussel por las más conocidas Chansons de Bilitis de Debussy y se
suprimió algún autor inglés o pieza del mismo, pero no hubo que lamentar nada.
El programa fue notable y largo, y si Mahler tuvo la parte del león al final de
cada parte, no fue el único en salir favorecido. Por ejemplo los tres primeros
Brahms…
Comentarios