A medida que vamos llegando a la Seine
Musicale, vamos viendo una inmensa cola, mayoritariamente de jóvenes. «¿Es para
el concierto de coros de ópera? / No, es para el concierto de un DJ,
Thielacyne, con orquesta sinfónica». Dos entradas distintas para dos conciertos
distintos en dos espacios distintos del mismo complejo. Evidentemente es
política de la Seine Musicale eso de que «se mezclen los públicos, que la sala
resulte familiar al público no-clásico, etc.» No puedo evitar preguntarme si se
mezclarán también los ecos de uno y otro concierto en cada sala.
En la sala del concierto coral el público es
notablemente menos joven que en el de la cola para el DJ, pero ya se sabe, a la
llamada «música clásica» se suele llegar más tardíamente. En todo caso los
dos tipos de público son claramente distintos, y ni siquiera creo que los
jóvenes…
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