Centrada básicamente en el canto francés (otra forma de
rendir homenaje a Victoria de los Ángeles, que estuvo muy presente en las
explicaciones que casi en perfecto castellano ofreció la cantante,
ocasionalmente ayudada por el pianista) la ya conocida soprano se presentó como
cantante de cámara, con ocasionales escapadas a la ópera y el musical.
Fuchs se mostró en espléndida forma, segura, dominando
estilos y técnica, con una voz de notables dimensiones, buen timbre,
homogeneidad en toda la gama, agudos esmaltados, y salió airosa de un
rompecabezas como la ‘Habanera’ de Carmen, otro homenaje a de los Ángeles,
así como la gavota de Manon (ópera
que aún no ha abordado en su integridad, pero de la que ofreció la escena
completa y una de las más complicadas).
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