En los 18 años de su estancia en París (1831-49), Chopin no escribió ninguna obra orquestal y sólo compuso dos obras de cámara, ambas para violoncelo y piano destinadas a su interpretación con su amigo el gran violoncelista Auguste Franchomme (1808-1884), dedicatario de la Sonata para violoncelo y colaborador de Chopin en la composición del Gran Dúo sobre un tema de Robert le Diable (1832; edición, París: Schlesinger, 1833), la ópera de Meyerbeer estrenada con enorme éxito el año anterior. Muestra de la confianza depositada por Chopin en Franchomme, es que autorizó que su amigo reescribiese la parte de violoncelo de la Introducción y polonesa brillante Op. 3La sonata en sol menor Op. 65La publicación en 1985 de un importante artículo de J. Kalberg sobre la existencia de un 'último estilo' chopiniano caracterizado por las especulaciones…
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