La duquesa de Argyll fue mucho tiempo la comidilla de Londres e Inglaterra por su sexualidad desenfrenada. Inspirándose en la parábola de su ascenso y caída, el joven compositor británico Thomas Adès consiguió su mayor éxito y una ópera que al parecer, desde su estreno, se va imponiendo un poco por todas partes. Ahora se ha estrenado en Bélgica y, por tratarse de una “ópera de camara” -otros la llaman “ópera de cabaret”- el ámbito elegido fue la sala de conciertos polivalente De Singel antes que el teatro de Opera normal. Buena idea, porque los quince instrumentos se combinan de forma tal y tan fuerte a veces que ponen en dificultad a las voces aún en un ámbito más restringido.El texto daba para algo así como un melodrama -o una comedia satírica- tipo las de Hollywood sobre la decadencia de los famosos. La música es un collage de jazz,…
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