Registrar en disco tres de los grandes conciertos de la literatura para violín en quince días, es tarea reservada para los grandes virtuosos. En un plazo de dos semanas, de Febrero/Marzo 1955, Kogan hizo precisamente esto, en Paris: Los dos conciertos del presente disco se grabaron en tres días, y el de Brahms que ya comentamos anteriormente, dos semanas después. ¡Una auténtica proeza!Por circunstancias que ignoro, en este disco, la presencia de la orquesta es mejor que en el registro del Concierto de Brahms, una quincena más tarde, a pesar que la sala y la orquesta son las mismas. Menos mal, porque tanto en Paganini como en Lalo, la actuación de Kogan es extraordinaria, fuera de serie – a la altura de los más grandes solistas del siglo pasado.El 1º movimiento del Concierto de Paganini dura nada menos que 21.28 minutos, y ello se debe…
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