De nuevo entradas agotadas para ese segundo reparto del
cual hablaba hace tiempo. Viene a cuento la famosa frase del autor en la
correspondencia recogida por G. Monaldi (1839-1898) cuando se le preguntó,
pocos años después de la reposición que llevó al triunfo esta obra en la misma
Venecia que la había visto caer en su estreno absoluto, aunque en otro teatro,
cuál de sus óperas escritas hasta entonces consideraba la mejor: “Hablando como
profesional, Rigoletto; como
aficionado, La Traviata.” (Budden, The Operas of Verdi, vol. II, cap. 4.
p.164).
Y sin volver a decir nada sobre la reposición del
espectáculo de McVicar (que a algunos les ha parecido deformada y deformante -no
es mi caso-) no estará mal recordar que por fin se siguieron para las pausas
los dos intervalos marcados por Verdi sin desequilibrar ni acumular tensiones.
Después de…
Comentarios