En la serie de seis CDs que el sello TESTAMENT ha sacado en memoria del gran violinista ruso Leonid Kogan, uno tiene particular interés, porque incluye el concierto de Beethoven, que no fue publicado en su época, por razones ahora difíciles de averiguar. Había en aquella época ya unas cuantas buenas versiones en el mercado -y algunas menos buenas también- y seguramente fueron consideraciones de tipo comercial que inclinaron la balanza hacia la no-publicación. Porque la versión de Kogan ciertamente pertenece al grupo de las buenas. Por supuesto, como era de esperar en los años '50, tanto Kogan como Vandernoot, le dan un carácter bastante romántico a esta música, pero con una prudencia que compara favorablemente con la versión de Heifetz, por ejemplo. Claro - hay portamenti, hay rubati, que solistas hoy día se lo pensarían dos veces antes…
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