Este es un disco muy interesante, porque evoca como se tocaba el violín a mediados del siglo pasado, de forma mucho más directa e ilustrativa que en conciertos con orquesta. Tanto en dúos de violín, violín solo, y acompañado de piano, el violín de Kogan hace de estrella, con sus propios e únicos recursos. Solamente en los dúos, a veces el segundo violín tiene algún pasaje de protagonista - en la obra de Ysaÿe, por ejemplo - por cierto, muy bien tocado por la esposa de Kogan (y hermana del gran pianista Emil Gilels).La 1º Sonata en Do de Ysaÿe no se oye casi nunca. Esto puede deberse a la dificultad técnica, al relativo interés musical de su contenido, o a que no se haya editado (¿). La obra es dedicada a la Reina Elizabeth de Bélgica, tiene tres movimientos, y dura casi 24 minutos. Muchos pasajes de dobles cuerdas, en ambos instrumentos,…
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