Muchas cosas atraen la atención sobre Leo Ornstein (1892-2002). En primer lugar su longevidad: aunque existen dudas sobre su fecha de nacimiento en Ucrania (los registros desaparecieron) todo parece indicar que es el único compositor que superó los cien años. En segundo lugar su longevidad compositiva: en este disco se recoge una obra, la Séptima sonata para piano, compuesta a los 96 años.Pero más asombroso aun que estos datos objetivos, es el puro vértigo de que Ornstein, muerto hace unos pocos meses, era un reputado compositor y pianista en la misma época en que Stravinsky y los Ballets Russes triunfaban en París, que es casi de la misma 'quinta' que Alban Berg o Varèse (1885), Busoni (1886) o Procofiev (1891), y más viejo que Peter Warlock (Philip Heseltine, 1894), Hindemith (1895), Gershwin (1898), Weill (1900) o Walton…
Comentarios