En los pasados días, me encontré con un problema de intendencia similar al de gran número de melómanos. Abrí un armario y sobre mí rodaron cientos y cientos de programas de mano de las más diversas actividades, entre las que destacaba muy notablemente la música. Como tantas otras personas, acumulo algo más de cien programas de mano por año, haciendo la media de dos conciertos semanales, y me planteé qué hacer con todo aquello. En fin, que pensando pensando, me puse a leer algunos de los que tenía más olvidados o aquellos pertenecientes a conciertos que recuerdo con especial cariño.El libro del Festival Mozart de esta temporada fue otra fuente de inspiración para este artículo, que es el preludio de un estudio más extenso acerca de la historiografía musical que pronto Mundoclasico.com publicará por capítulos. Con este comentario…
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