Portugal

Un proyecto heroico

Xoán M. Carreira
Ricardo Bernardes
Ricardo Bernardes © 2025 by Fundação da Casa de Mateus
Vila Real, sábado, 13 de diciembre de 2025.
Teatro de Vila Real. Gli eroi spartani (1788), dramma per musica in un atto. Música de Antonio Leal Moreira. Libreto de Gaetano Martinelli. Partitura revisada y editada por Silvia de Souza Lima y Calebe Barros. Nicolás Isási, dirección escénica y escenografía. Maria Gonzaga, vestuario. Pedro Pires Cabral, iluminación. Mariana Castello-Branco (Ismene, princesa espartana), Arthur Filemon (Eurimaco, guerrero espartano), Víctor Jiménez Díaz (Archidamo, guerrero espartano), Joao Paulo Ferreira (Alcibiade, general ateniense) y Carlos Porto (Lisandro, general en jefe espartano y padre de Ismene). Orquestra Barroca de Mateus. Ricardo Bernardes, dirección musical. Coproducción de la Fundación Casa de Mateus y el Teatro de Vila Real.
0,0002082

El acogedor Teatro de Vila Real presentó un otoño más -por tercera vez- una producción propia de una ópera del siglo XVIII, en colaboración con la Fundación Casa de Mateus. En este caso, el estreno en tiempos modernos de Gli eroi spartani (1788) de Antonio Leal Moreira (1758-1819) con libreto de Gaetano Martinelli (1764-1802), en una partitura revisada y editada por Silvia de Souza Lima y Calebe Barros. 

Gli eroi spartani (1788) es un dramma per musica in un atto, una serenata -pero escrita con los códigos de la ópera heroica- compuesta para celebrar el cumpleaños de Don José, príncipe del Brasil, quien fallecería un mes después del estreno de esta ópera. Una ópera heráldica que fue confiada al poeta de la corte lisboeta de José I de Portugal, Gaetano Martinelli, y a un compositor también activo en la corte, Antonio Leal Moreira. En 1793 Leal Moreira sería nombrado primer director del nuevo Teatro de San Carlos en Lisboa (1733-1799), para cuyas temporadas empezó a componer óperas con texto en portugués; y en 1800 se fue a Italia donde estrenó óperas en italiano para el Teatro Carignano de Turín y el Teatro alla Scala de Milán. 

Conocía algunas obras orquestales de Leal Moreira -que me agradaron mucho- gracias a las venerables ediciones de la Fundación Gulbenkian en la década de 1970. Por eso tenía una gran curiosidad por asistir a este estreno moderno de Os heróis espartanos, convencido de que iba a ser una obra notable por su cosmopolitismo y modernidad. Mis previsiones se quedaron cortas, pues en esta ópera estrenada poco antes de la Revolución Francesa se encuentran estilemas germanos, franceses e italianos que eran novedad en su momento y que tendemos a identificar con los procedimientos de la música teatral de la época revolucionaria, mientras se reservaban los elementos más tradicionales para los momentos requeridos por el decoro institucional de la ocasión como es el convencional coro final, 'a la Jommelli'. 

Al igual que en las producciones de As damas trocadas de Marcos Portugal (2023) y de Acis e Galateia de Haendel (2024), los responsables de la producción escénica de Os heróis espartanos fueron Nicolás Isási como director escénico, Ricardo Bernardes como director musical y la Orquesta Barroca de Mateus. Nuevamente Isasi concibió la puesta en escena para los medios modestos del Teatro de Vila Real, aplicando una mirada irónica y tierna sobre las convenciones heráldicas de la ópera heroica y con guiños a títulos conocidos por el gran público como Idomeneo de Mozart. 

El equipo de Isasi combina hábilmente una iluminación y una tramoya modernas con unos vestuarios y una distribución del espacio escénico sólo aparentemente convencionales, unidos a una dirección de actores dinámica y empática, sin hieratismos ni histrionismos, lo que garantizó que la representación resultara un éxito teatral. 

Si para Ricardo Bernardes y la Orquestra Barroca de Mateus, Gli eroi spartani implicó un esfuerzo suplementario de adaptación a la modernidad del estilo de Leal Moreira (articulaciones, dinámicas, tímbricas, y fraseo) esto no se trasmitió al público, pues el discurso musical transcurrió con frescura y naturalidad, para satisfacción general, incrementada especialmente en el caso de aquellos que tenemos predilección por la música de la época revolucionaria. Es hecho bien conocido que Bernardes es un músico con instinto teatral, un excelente concertador y un espléndido acompañante de las voces. Las ovaciones de los asistentes fueron el justo pago a la entrega de todos los intérpretes. No quisiera dejar de mencionar el especial acierto del contrabajista Saul Puga y del clavista José Carlos Araújo, y la interpretación orquestal de la tormenta, muy bien planteada ya en la partitura, y donde parecieron sonar grandes cantidades de lluvia (como la que ahora nos está asolando). 

Al igual que en las anteriores producciones de Portugal y Haendel, el quinteto vocal estuvo muy equilibrado y conjuntado, e incentivado para este nuevo desafío con dificultades y requerimientos diferentes a los exigidos por Portugal y Haendel. Esto fue especialmente evidente en el caso de los tres contratenores que a veces alternaban su registro agudo con el de barítono -Joao Paulo Ferreira (Alcibiade) especialmente- y no acabaron de sentirse a gusto con la escritura de sus partes, sobre todo en las ornamentaciones que Leal Moreira no plantea ni al estilo barroco 'clásico' ni como ya se estaban haciendo en 1788 en otras partes de Europa (de hecho, Víctor Jiménez, Archidamo, incluso tuvo algunos errores). El tenor Carlos Porto tardó en calentar la voz, pero luego resultó un Lisandro muy convincente. Mariana Castello-Branco (Ismene) mostró una voz bonita y delicada, con un fraseo adecuado, si bien le faltó algo de potencia (incluso en una sala pequeña como la de Vila Real, su proyección quedaba corta). Castello-Branco fue además la más consciente de estar cantando una ópera cercana al primer romanticismo, y en los momentos de desesperación se acercó al estilo mozartiano. Arthur Filemon (Eurimaco) se lució especialmente en su dúo con Ismene y teatralmente también destacó. 

Como en ocasiones anteriores salimos del teatro de Vila Real lamentando que estas producciones no vuelvan a representarse y que posiblemente esta será mi primera y última representación de la música teatral de Leal Moreira. Sólo me queda confiar en que el proyecto de Bernardes - Isasi - Casa de Mateus tenga continuación el próximo año y me sorprendan con una nueva recuperación tan satisfactoria como esta. 

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
🎂 Mundoclasico.com cumple 30 años el 1 de mayo de 2026

Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.

Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.

🙌 Registrarse ahora