La práctica de la danza gozó de una inusitada importancia en etapas pretéritas. En los siglos XVI y XVII el baile se convirtió en un entretenimiento de primer orden en todos los ámbitos, cortes reales, cortes señoriales, plazas, tabernas, cualquier espacio y momento era bueno para la práctica de la danza. Crónicas y relatos castellanos diversos recrean ambientes en los que la mvsica de danza estaba continuamente presente. Los cronistas de Felipe II nos hablan de un monarca aficionado a diversos tipos de espectáculos palaciegos como los saraos en los que se bailaban folías y se representaban mascaradas. Él mismo era un gran entendido de mvsica y en su estancia en Alemania y los Países Bajos tuvo tiempo para conocer y bailar danzas de compositores de la altura de Tielman Susato.La danza o el arte de danzar no era un simple entretenimiento,…
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