Interpretaciones magistrales de sendas obras maestras del repertorio posclásico vienés y del impresionista francés ofreció el Cuarteto de Cuerdas Parisii, en su única presentación, el miércoles, en el Auditorio Nacional.Sonoridad irradiante, preciso acoplamiento instrumental, entonación perfecta, matices acrisolados de timbre, ritmo y dinámica, fraseo fluido y conexo, distinguieron el rendimiento del conjunto y embellecieron las lecturas equilibradas e inteligentes que los músicos modelaron de dos obras maestras del repertorio cuartetístico del austríaco Franz Schubert (1797-1828), y del galo Maurice Ravel (1875-1937).
De los 15 cuartetos para cuerdas producidos por Schubert, solo los tres últimos y un fragmento suelto son obras de su madurez. De ellos, el penúltimo cuarteto, compuesto en 1824, es el más célebre. El nombre de La muerte y…
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