La
Ópera de Colonia está ultimando la larga remodelación de su sede tradicional en
la Offenbach-Platz. La orquesta también ha sido renovada y ampliada, con una
media de edad muy joven. Lo que no parece que haya renovado la Ópera de Colonia
es su concepto artístico, pasado de moda y repetitivo, sin sensibilidad
poética. Una muy buena orquesta, un grupo sólido y eficiente de buenos
cantantes, un director de foso experto y una producción aburrida, sin poesía,
con violencia gratuita, ocurrencias y tics repetidos hasta la saciedad; en fin,
rutina alemana.
La
disposición de la orquesta en la Staatenhaus permite contemplar a los músicos y
al director con comodidad (cosa que Wagner no quería; él quería que la atención
del público se centrara en el escenario; claro que mucho menos habría querido
que se viera lo que se vio). Orquesta al completo,…
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