Alemania

Rutina alemana

Josep Mª. Rota
Wagner: Die Walküre. Regie de Dittrich
Wagner: Die Walküre. Regie de Dittrich © 2026 by Matthias Jung
Colonia, sábado, 4 de abril de 2026.
Staatenhaus. Oper Köln. Richard Wagner: Die Walküre. Paul-Georg Dittrich, dirección de escena. Pia Dederichs/Lena Schmid, decorados. Mona Ulrich, vestuario. Andreas Grüter, luces. Robi Voigt, vídeo. Daniel Johansson (Siegmund), Tijl Faveyts (Hunding), Jordan Shanahan (Wotan), Astrid Kessler (Sieglinde), Trine Møller (Brünnhilde), Bettina Ranch (Fricka). Coro y Orquesta del Teatro. Marc Albrecht, dirección musical. Lleno técnico con deserciones escalonadas.
0,0004268

La Ópera de Colonia está ultimando la larga remodelación de su sede tradicional en la Offenbach-Platz. La orquesta también ha sido renovada y ampliada, con una media de edad muy joven. Lo que no parece que haya renovado la Ópera de Colonia es su concepto artístico, pasado de moda y repetitivo, sin sensibilidad poética. Una muy buena orquesta, un grupo sólido y eficiente de buenos cantantes, un director de foso experto y una producción aburrida, sin poesía, con violencia gratuita, ocurrencias y tics repetidos hasta la saciedad; en fin, rutina alemana.

La disposición de la orquesta en la Staatenhaus permite contemplar a los músicos y al director con comodidad (cosa que Wagner no quería; él quería que la atención del público se centrara en el escenario; claro que mucho menos habría querido que se viera lo que se vio). Orquesta al completo, con los ocho contrabajos a la derecha, y la madera y las seis arpas a la izquierda. La trompas y tubas wagnerianas estaban también a la izquierda, lejos de trompetas, trombones y trompeta baja, que se situaban en la habitual derecha, con la percusión. Esta disposición provocó que en algún momento, cuando el metal actúa como orgánico, sonara poco compacto. La tuba estuvo con sus hermanas wagnerianas en el acto primero, para situarse luego al lado de los trombones.

Marc Albrecht, a quien escuché por primera vez en la nueva producción de Der fliegende Holländer de 2003 en Bayreuth, fue el verdadero artífice del satisfactorio resultado final, en un espacio de sorprendente buena acústica y cómodas localidades. Dirigió con conocimiento y demostró saber hacer, la narración no decayó en ningún momento y en los puntos culminantes estuvo sobresaliente, como en el majestuoso final del acto tercero. Acaso me pareció algo atropellado el final del acto primero.

La primera sorpresa agradable fue la del Siegmund de Daniel Johansson, tenor lírico, no abaritonado, de voz bien timbrada, expresivo y seguro. Su gemela Sieglinde, Astrid Kessler, fue de menos a más, poco emotiva en el acto primero, y más arrojada y apasionada en los segundo y tercero. Tijl Faveyts mostró una bonita voz de bajo, pero no metió miedo como Hunding ni matizó sus breves pero contundentes intervenciones. La Fricka de Bettina Ranch fue quizás lo mejor de la función: voz poderosa, bien proyectada y con intención; muy buena presencia escénica, a pesar de las memeces a las que se vio obligada. ¡Espero poder ver su Kundry!

A Jordan Shanahan le pasó lo que les pasa a todos los barítonos que, sin ser Bassbariton, cantan Wotan: excelente en los agudos, pero corto en la media voz grave del fundamental monólogo del acto segundo. Shanahan, que canta regularmente en Bayreuth (Klingsor, Kurwenal) no pareció en ningún momento el padre de los dioses, más bien un mafiosillo sin escrúpulos al que le está fallando su plan especulador. Trine Møller, sin poseer unos medios espectaculares, compuso una notable Brünnhilde, a pesar, ella también, de las memeces escénicas a las que se vio obligada.

La escena muestra un bosque con cabaña y troncos de árbol, con una espada clavada en uno de ellos y unas columnas de hierro colado con luz de neón (¡sí, el neón de los 90!). Sin embargo, la vegetación y la niebla baja no recuerdan al bosque germánico, sino más bien a un bosque tropical o al planeta Dagobah de Star Wars. Siegmund y Sieglinde, con el mismo corte de pelo, visten lo que parece ser el uniforme de una clínica.

Wagner: Die Walküre. Marc Albrecht, dirección musical. Paul-Georg Dittrich, dirección de escena. Oper Köln, abril de 2026. © 2026 by Matthias Jung / Oper Köln.Wagner: Die Walküre. Marc Albrecht, dirección musical. Paul-Georg Dittrich, dirección de escena. Oper Köln, abril de 2026. © 2026 by Matthias Jung / Oper Köln.

Llega Hunding con un fusil Mauser de cerrojo. Luego del relato de Siegmund, Hunding le propina un culatazo en el vientre: primera violencia gratuita. Después de chapotear todos en el consabido charquito que no puede faltar, Sieglinde, la joven atemorizada y desvalida a la que raptó y violó el más bruto de la tribu, da de garrotazos a Hunding, que se ha medio despertado, mientras Siegmund, que debería ser el centro de atención escénica, arranca la espada.

Cuando la música narra de manera casi cinematográfica la huida de los gemelos incestuosos, la escena muestra a Hunding chapoteando en el charquito. Naturalmente, la primavera no ha aparecido por ninguna parte, solo luces estroboscópicas que provocan epilepsia fotosensible. En los laterales de la boca del escenario, imágenes de la escena grabadas en handycam.

El acto segundo se abre con un silencio absoluto; incluso las lucecitas de los atriles están apagadas. Una señora completamente de blanco está inmóvil hasta que toma, miedosa, algo difícil de discernir: ¡el predictor! La señora se enfada y se golpea el vientre (o porque está embarazada y no quiere a la criatura o porque no hay manera de quedarse encinta, vaya usted a saber). Llega Wotan en el típico traje militar de hechura fascista, pero no de color caqui, sino de color cobrizo brillante; con el preceptivo parche en el ojo, a mí me pareció que tenía una retirada a Robert Wagner en el personaje de ayudante del Doctor Maligno de la película Austin Powers.

Wagner: Die Walküre. Marc Albrecht, dirección musical. Paul-Georg Dittrich, dirección de escena. Oper Köln, abril de 2026. © 2026 by Matthias Jung / Oper Köln.Wagner: Die Walküre. Marc Albrecht, dirección musical. Paul-Georg Dittrich, dirección de escena. Oper Köln, abril de 2026. © 2026 by Matthias Jung / Oper Köln.

La escena pasa en el típico tresillo de los años 60, de color naranja subido, el mismo que ya ha salido en tantas otras. Wotan y Fricka se toman unas copichuelas hasta que Wotan, en uno de sus arrebatos, tira la mesita-bar y lo que parecen unos historiales médicos. Llega Brünnhilde, que ha cambiado su uniforme de enfermera años 60 por un mono blanco brillante como de IndyCar Series. Después de su monólogo, Wotan la coge por el gañote y la agrede físicamente (más violencia gratuita, a ella, precisamente, la única que lo quiere).

En la muerte de Siegmund, Wotan no lo mata él mismo ni lo sujeta, que son dos clásicos, sino que le presta la lanza a Hunding para que lo remate (¿pero ese tipo no tenía un fusil?). Tampoco mata a Hunding con su mirada, sino que, por telepatía, hace que éste se corte el gaznate.

Wagner: Die Walküre. Marc Albrecht, dirección musical. Paul-Georg Dittrich, dirección de escena. Oper Köln, abril de 2026. © 2026 by Matthias Jung / Oper Köln.Wagner: Die Walküre. Marc Albrecht, dirección musical. Paul-Georg Dittrich, dirección de escena. Oper Köln, abril de 2026. © 2026 by Matthias Jung / Oper Köln.

En el acto tercero viene la genialidad: la roca de las valquirias es una clínica de fertilidad y manipulación genética; la mitad de las valquirias son parturientas y la otra mitad, enfermeras años 60 que las asisten a parir en escena. El logo de la empresa es el que lucían Siegmund y Sieglinde en sus uniformes. Unos muchachitos alienados, con el mismo corte de pelo que los Velsungos (¿clones?), se balancean en unas mecedoras con forma de caballito (¡sí, aquí también sale el caballito de juguete!).

En otro arrebato, Wotan, en bata blanca, ahora tira al suelo el instrumental quirúrgico. Las valquirias, impecables en lo vocal, ahogan a sus recién nacidos en presencia de Wotan (todo muy desagradable). Brünnhilde no queda encerrada por un fuego pavoroso sino en una cabina de congelación, como la de Austin Powers (¿no lo dije antes?).

En el programa de mano aparece una sección dedicada al “Servicio escénico y musical”, formado por diecinueve profesionales que asisten a la producción. ¿Habrán pensado alguna vez en contratar a un profesional experto en Wagner?

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
🎂 Mundoclasico.com cumple 30 años el 1 de mayo de 2026

Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.

Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.

🙌 Registrarse ahora