La famosa carta de Verdi a Clarina Maffei de
29 de enero de 1853, sólo diez días después del estreno absoluto de Il Trovatore , que a veces se cita en
forma de pregunta ‘¿pero acaso todo en la vida no es sino muerte? ¿qué más
hay?’ no sólo es una respuesta a las críticas sobre la excesiva tristeza de la
ópera, sino un reflejo de la visión del compositor sobre la vida humana,
exasperada por los fallecimientos primero de su madre y luego del propio
libretista de su ópera.
Sin duda, y sin dejar de reconocer que el
tema de la muerte es inherente a toda la producción de Verdi, aquí se ve con
meridiana claridad. De los cuatro protagonistas, una se envenena, el otro es
ajusticiado, pero los dos que quedan vivos -por lo que sabemos- se encuentran
mucho peor: una, vengada pero definitivamente sola con sus delitos y
remordimientos, y el otro sin…
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