Es un lujo para Salta tener a Javier Anderlini como pianista de la sinfónica local. El Concierto nº 24 del genial Mozart es una de sus páginas de mayor dramatismo reafirmado por una tonalidad cargada de turbulentas tensiones. Tiene elementos que lo convierten en uno de sus conciertos más singulares, como por ejemplo una melodía deliberadamente antipianística en el primer movimiento, lo que no es obstáculo para que el solista encuentre un nivel de protagonismo similar al de la orquesta. El 'Larghetto' siguiente parte de un bello inicio para transformarse en un pasaje ciertamente galante que lleva con naturalidad a un 'Allegretto' final cuya disolución carece de las comunes explosiones finales. Anderlini lo tradujo con serenidad, pulcritud, pasmosa seguridad y limpio fraseo. Fue sutil y el pedal fue usado con mesura con lo que respetó…
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