En las dedicatorias de los libros de misas que el genial Cristóbal de Moralesescribió para Cosme de Medicis y Paulo III venía a decir que "la música sana los cuerpos y disminuye y aligera el alma de las tentaciones de los espíritus malos remontándola al conocimiento de los consejos divinos".Sin duda, eran las palabras de un gran maestro que dedicó la totalidad de sus esfuerzos compositivos a honrar la memoria del máximo Creador. El estudioso Rafael Mitjana sintetizaba las palabras de Morales en dichas dedicatorias al señalar que "toda música que no sirve para honrar a Dios o para enaltecer los pensamientos de los hombres falta por completo a su verdadero fin". Tengamos en cuenta las palabras de Morales porque en su interior encierran una parte de la filosofía que va a caracterizar la música exequial compuesta en este período.Así es,…
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