Portugal

Kalashnikov: el duro y el embelesado

Maruxa Baliñas
Kalashnikov en Marvão
Kalashnikov en Marvão © 2026 by Pilvax Films / Sara Timar / Festival de Marvão
Marvão, miércoles, 29 de julio de 2026.
Igreja de São Tiago. Dmitrii Kalashnikov, piano. Ludwig Van Beethoven, Sonata para Piano nº 21 en do mayor op. 53 “Waldstein”. Robert Schumann, Kreisleriana, Op. 16. 12 Festival Internacional de Música de Marvão FIMM
0,0002758

El apellido de Kalashnikov se presta a broma y el programa que planteó reforzaba esta broma. Desde el comienzo de la Sonata para piano nº 21 en do mayor op. 53 “Waldstein", Kalashnikov se mostró si no peligroso, sí cuando menos agresivo. No cabe duda de que admira al Beethoven poderoso, ese que domina el piano como quiere dominarlo él también, y su comienzo de la Waldstein fue casi excesivo por potencia y grandiosidad. ¡Pero qué maravilla!

Quizá lo que más admiré de él fue su uso del pedal, que contribuye significativamente a ampliar el sonido pero nunca mezcla o satura. Técnicamente domina el piano con todo lo que este verbo implica: pulsación, equilibrio de las manos, potencia, agilidad de escalas y arpegios, y un toque personal que podía parecer a veces algo exagerado -el modo de retirar bruscamente las manos del piano en una nota final, por ejemplo- pero tenía una función clara. 

Sin embargo el piano de Kalashnikov no destaca por su técnica sino por su capacidad expresiva. Y eso lo demostró palmariamente en el segundo movimiento de la Waldstein. Nunca había escuchado una versión así, con un carácter estratosférico, celestial, con cada nota hablando individualmente, manteniéndonos totalmente embelesados esperando a ver qué pasaba. Y apenas pasó nada y pasó todo. Fue un sentimiento que, por lo menos en mi caso, permaneció incluso terminado el concierto, aunque no hubiera nada concreto -una melodía, una armonía extraña- que recordar. 

Con estos 'antecedentes' el último movimiento de la Sonata nº 21 fue el culmen. Potencia y emoción se unieron creando magia. 

Y sin descanso, Kalashnikov atacó la Kreisleriana op 16 de Schumann completa. No es una obra fácil, son ocho números variados pero que tienen que sonar como una unidad, técnicamente es exigente, y el público no la conoce demasiado. El primer número fue introductorio y un poco 'neutro', pero a partir del 'Sehr innig und nicht zu rasch', el segundo, meditativo pero en absoluto blando, Kalashnikov ya empezó a desarrollar claramente su visión. La Kreisleriana le va muy bien a su estilo porque le permite el sonido lleno que le gusta, no haciendo ruido gratuito (aunque sus fff son espléndidos) sino sumando potencia en el toque y unos pedales compactos. Hasta el 'Schnell un spielend' final la obra fue coherente y con direccionalidad, y este número se convirtió en un resumen de toda la Kreisleriana. Me impresionaron especialmente los contrastes entre las partes rapidísimas y las suaves y melancólicas, y los juegos rítmicos fueron impecablemente resueltos. 

El público reaccionó con entusiasmo -en el Festival de Marvão, con esa mezcla de públicos, son siempre muy generosos con los artistas que les gustan- no sólo con aplausos sino también con mucho público puesto en pie, y Kalashnikov respondió muy generosamente. A pesar del cansancio que sin duda tenía que acumular nos regaló tres propinas, la primera, de Chopin, más tranquila y arpegiada, que le pudo servir para relajar las manos porque inmediatamente después la emprendió con el Estudio nº 12 de Chopin tan fresco como si estuviera comenzando el concierto. Para terminar una transcripción de Bach al piano que conozco pero desde una terraza marvaense, sin nada más que pájaros para inspirarme, no consigo ponerle título. 

Dmitrii Kalashnikov (Moscú, 1994) inició sus estudios de piano en Moscú, donde como muchos niños dotados musicalmente asistió a la Escuela Gnessin, y luego ingresó en el Conservatorio Chaicovsqui de Moscú donde fue alumno de Elena Kuznetsova, graduándose en 2017. En 2018 se trasladó al Royal College of Music de Londres con la profesora Vanessa Latarche graduándose en 2021 -y obteniendo diversas distinciones como alumno destacado- y en 2022 se graduó también en la Universidad de Música y Artes de Viena con Anna Malikova. Además desarrolló la típica carrera de concursante que le dió a conocer tanto en Europa como en EEUU, obteniendo primeros premios en el  Concours International de Piano du Conservatoire Russe Alexandre Scriabine (Paris, 2008), Jaques Samuel Pianos Intercollegiate Piano Competition (London, 2019), Beethoven Senior Intercollegiate Piano Competition (London, 2021), entre otros. 

Con este concierto matinal se inició un largo día musical en Marvão con cinco conciertos en el mismo día, incluyendo uno para niños que rejuveneció las calles de Marvão por unas horas.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
🎂 Mundoclasico.com cumple 30 años el 1 de mayo de 2026

Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.

Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.

🙌 Registrarse ahora