La visita de la Hong Kong Sinfonietta al Festival de Marvão fue un relevante acontecimiento político y diplomático. El concierto nocturno en el yacimiento de Ammaia contó con la asistencia del Presidente de la República de Portugal (António José Seguro), autoridades, embajadores y personal diplomático. Esto es coherente con la importancia del Extremo Oriente para las relaciones internacionales de Portugal y para la geopolítica de la Unión Europea.
Asimismo me pareció significativo que la HK Sinfonietta y Christoph eligiesen un programa protagonizado por (Hong Kong, 1999), una joven y brillante compositora, cuyo estilo es un gozoso mestizaje en el que conviven cómodamente géneros y épocas muy diversos. De hecho, uno de los grandes acontecimientos de la actual temporada de la Hong Kong Sinfonietta fue precisamente el estreno (Hong Kong, 27.06.2026) de Time (in-)Linear. Concierto para armónica cromática, piano jazz y orquesta de Yeung, que recibía en este concierto del Festival de Marvão su estreno europeo, apenas un mes después y con los mismos intérpretes.
Time (in-)Linear es simultáneamente una visita al 'museo de la historia de la música' y un ejercicio desprejuiciado de memoria. La obra es un amplio paisaje sonoro en el que cada oyente puede encontrar algún recuerdo musical de un instante feliz. Los míos fueron los retazos del radicalismo musical americano de los años 1970: George , Conlon , Frederic y Frank (con Poppen parodiando -megáfono en mano- las características locuciones interpoladas de Rzewski y Zappa). Las interpretaciones de de las parodias de los Estudios para pianola de Nancarrow fueron portentosas y nos dejaron boquiabiertos. Entre las partes solísticas que Yeung escribió para destacaron por su belleza las alusiones a los viejos bluesmen virtuosos de la armónica y no pudo faltar la brillante referencia al Ejercicio en do mayor para armónica (1972) de .
El fluido discurso de Time (in-)Linear une belleza, dominio técnico y sensibilidad. Es una obra empática y fresca que fue disfrutada por el público a la vez que sirvió de espléndida muestra de la excelente calidad de la Hong Kong Sinfonietta y de un Poppen atento a todo y a todos, a la vez que desprejuiciado locutor radiofónico con su megáfono dirigiéndose al público mientras seguía dirigiendo con la mano derecha a la orquesta.
Como es justicia, en los saludos al finalizar la interpretación de Time (in-)Linear Poppen cedió todo el protagonismo a Yeung, que se había ocupado de la electrónica, y a Leo y Chu, dos asombrosos virtuosos de sus respectivos instrumentos. Daniel Chu ya había ofrecido un recital en solitario la noche del 28 de julio al que lamenté no poder asistir.
Y otro virtuoso, el extrovertido trompetista , protagonizó la siguiente obra del programa, el Concierto para trompeta en mi bemol mayor Hob. VII:1 (1796) de Joseph . Friedrich nos hizo disfrutar del buen humor haydiniano en una interpretación brillante y desenfadada de una obra de enorme relevancia histórica, puesto que en ella Haydn une dos elementos esenciales del primer romanticismo: la consolidación de la 'metalurgia' moderna con el nuevo sentimentalismo musical. Poppen como intérprete del gran repertorio tiende a respetar las convenciones sin que por ello pierda de vista las tradiciones interpretativas y las nuevas perspectivas sobre el discurso retórico de las obras canónicas de ese repertorio.
en su Segunda sinfonía (1801-2) ensayó una combinación de las modas revolucionarias francesas con los procedimientos que había consolidado en Bonn durante su etapa al servicio de la poderosa, rica y cosmopolita corte del Cardenal Elector Maximilian Franz. Poppen la expuso de forma clara y ordenada, con un discurso en el cual las convenciones convivieron con el alegre protagonismo de las maderas sobre un acompañamiento de cuerdas, y las trompetas junto con los timbales realzaron el aspecto heráldico. Incluso alguien tan maniático como yo cuando de retórica beethoveniana se trata, dejé de lado mis discrepancias y disfruté de la enorme frescura y ligereza de la versión que nos ofrecieron la HK Sinfonietta y Poppen.
Hong Kong y Singapur fueron -y siguen siendo- grandes urbes cosmopolitas mucho antes que Seattle y Vancouver. Aunque como historiador cultural intento tenerlo siempre presente, vino Mozart a refrescarme la memoria de la mano de las espléndidas interpretaciones que la Hong Kong Sinfonietta y Poppen nos sirvieron acompañando al barítono Rafael en dos arias de Mozart especialmente hermosas: Io ti lascio, o cara addio K. 621a (de la época de La Clemenza de Tito), y Rivolgete a lui lo sguardo K. 584 (un aria descartada de Cosí fan tutte).
Las animadas conversaciones a la salida, que ponían de manifiesto la satisfacción del público, no se aminoraron a lo largo de la travesía entre el sitio arqueológico donde se celebró el concierto y los atiborrados aparcamientos a cierta distancia del yacimiento.
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