El concierto de este fin de semana de la OBC contaba con diversos alicientes aglutinados bajo el director invitado, Josep Pons, de quien es sabida su trayectoria afín al repertorio contemporáneo, y yo me disponía a disfrutar de un concierto de música del s XX. Así, lo que parecía situado como primera obra de concierto, si bien no era del s.XX sino que ha sido su barco insignia: el Preludio del Tristán de Wagner, parecería estar programada para ir acostumbrando al público a las siguientes obras. Pues nada más erróneo que esta prevención inicial mía: ha estado una de las versiones más bien construidas que un servidor haya escuchado en directo. Dirigida casi escenográficamente y con tempi más lentos de los habituales (a las antípodas de aquello de pensar en que la primera obra pase enseguida, que lo sustancial viene después) los presentes,…
Comentarios