Hondo sobrecogimiento causó, en parte de la asistencia, la interpretación adusta, intensa y absorta del Concierto para viola y orquesta, del compositor soviético, de extracción judío-alemana, Alfred Schnittke (1934-1998), moldeada por el costarricense Edmundo Ramírez, como solista, y la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), bajo la dirección sensitiva y precisa del inglés David Robert Coleman.El tercer concierto de la actual temporada oficial de la OSN, efectuado el viernes, en el Teatro Nacional, se completó con ejecuciones pulidas y emocionantes de la obertura de la ópera Semiramis, del italiano Gioachino Rossini (1792-1868), y la 5ª Sinfonía en do menor del alemán Ludwig van Beethoven (1770-1827).Schnittke compuso el Concierto para viola y orquesta en 1985 y lo dedicó a su compatriota, el egregio violista Yuri Bashmet, quien se lo había…
Comentarios