Si aún no tiene este Giulio Cesare, no pierda el tiempo leyendo esta crítica y vaya inmediatamente a comprarlo. Si ya tiene este Giulio Cesare, no pierda el tiempo leyendo esta crítica y empléelo en disfrutar una vez más de una de las interpretaciones más afortunadas en la historia de la ópera grabada.Ocho cantantes en permanente estado de gracia, una orquesta deslumbrante, unos admirables solos instrumentales de oboe, fagotes, trompas y violín, y un maestro concertador agudo, coherente, elegante, lúcido, refinado, relajado, sabio, sensual, sutil, transparente y vibrante, obtuvieron en 1991 la admiración unánime de los críticos más puñeteros, los musicólogos más exigentes y, lo que es mucho más importante, el público sin calificativos.Era la primera vez que una interpretación históricamente documentada de una ópera de repertorio se…
Comentarios