La Viena de Schubert, estaba dominada por el gigantesco Beethoven. Siempre me pregunté si no está en esa circunstancia el porqué toda la música incidental de este enorme y lírico melodista no tuvo, en su tiempo, éxito de público. Los pentagramas del ballet Rosamunda de Chipre no fueron la excepción. Para peor, la obertura es justamente un agregado a la música del ballet y nada tiene que ver con él. Ello no obsta para reconocer un hermoso trabajo que tiene valor por sí solo y que el maestro Lhez tradujo realzando su magnífica instrumentación.A continuación, vino la “Inconclusa”, recientemente numerada 7ª Sinfonía en la nueva edición crítica de Bärenreiter Verlag, cuya portada ilustra esta crítica. Son solo dos movimientos pero valen por los cuatro habituales de la época. Un "allegro moderato" y un "andante" constituyen un mensaje…
Comentarios