En la mejor tradición europea de mecenazgo real, luego seguido por las clases nobles y luego por las clases adineradas y que fue adoptado en América por grandes hombres de negocios como Carnegie y Rockefeller, Alberto Vilar es una figura única por su vastedad de proyectos individualizados para cada situación local.Por ejemplo se sabe que Vilar patrocina producciones de la Compañía del Kirov en San Petersburgo, también patrocina producciones en Nueva York, en Bayreuth y en Londres.Pero Londres tiene algo más de Vilar, algo mucho menos publicitado y que, en mi opinión, tiene más valor a medio y largo plazo: el Vilar Young Artists Programme o sea, el Programa Vilar para jóvenes artistas, que nació con la nueva casa remodelada de la Royal Opera House y cuyos doce integrantes son escuchados regularmente en la sala del Covent Garden en papeles…
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