El hecho de que la monumental Sonata en si bemol mayor (Viena, 26-IX-1828; Ed. Viena, 1839) sea la última composición instrumental de Franz Schubert parece haber bastado para su calificación como el 'canto de cisne' del autor y para su definición como obra profética del inmediato devenir del lenguaje pianístico. Si cuando Schubert la compuso estaba mirando hacia un lugar distinto del papel pautado, este lugar sería la partitura del Cuarteto Op. 130 de Beethoven, el singular inicio de cuyo finale es, probablemente el modelo de la introducción centrada en la dominante del 'Allegro ma non tropo' de la sonata de Schubert. Otro lugar probable sería el 'Scherzo' de la Op. 268 de Czerny, en el cual encontraremos el origen del famoso 'trino místico' al comienzo del 'Molto moderato' de esta sonata (y al final del cuarto movimiento de su…
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