La Quincena Musical de San Sebastián inaugura su 64. edición y, un año más, lo celebra llevando la música a todos los rincones de la pequeña ciudad guipuzcoana, y en especial a aquellos lugares cuyos huéspedes no pueden llegar a la música: las residencias de ancianos. Loable por lo tanto, como loable es también que en esta jornada inaugural, lógica y necesariamente atenta a lo popular, se hayan buscado huecos para homenajear a varios artistas recientemente desaparecidos: a Jorge Oteiza, con un concierto de metales junto a su escultura del Paseo Nuevo; a Eduardo Chillida, con un recital de jazz en el Peine de los Vientos; y a Luciano Berio y el donostiarra Gotzon Aulestia, programados en el concierto principal, el de la Basílica Santa María del Coro.Este último concierto, el que nos ocupa, estuvo marcado por la heterogeneidad de…
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