En una sala desacostubradamente cubierta hasta poco más del cincuenta por ciento, por el frio tal vez, la circunstancia no impidió sea una lástima pues escuchamos dos buenas obras de nuestro comprovinciano Eduardo Alonso Crespo. Muy cercano al estreno mundial de su sólida Sinfonía op. 18, otro estreno ecuménico. Esta vez, un camarístico Concierto para viola y orquesta de cuerdas op. 17 que en el lapso de veinte minutos desarrolla aires que rescatan, en un llamado estilo barroco latinoamericano, citas sonoras que pertenecen al noroeste argentino y en particular a nuestra provincia. El autor armó un sencillo acompañamiento al servicio del infrecuente instrumento solista como es la viola para la que se eligió uno de los mejores ejecutantes de la misma en nuestro país, el solista de viola de la Sinfónica Nacional Gustavo Massun que ya nos…
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