El título de The woman who walked into doors alude a la típica excusa con la que las mujeres maltratadas disimulan ante médicos y policías. Más actualidad no se puede pedir. Por otro lado, el texto que sirve de base al libreto es una novela del excelente y exitoso (no tiene por qué estar reñida una cosa con la otra) Roddy Doyle, que ya ha proporcionado la base para excelentes films a Alan Parker y, sobre todo, a Stephen Frears. Y el libreto no es nada malo: sólo que tal vez funcionaría mejor en un teatro de prosa (alternativo o no) o en una película o telefilm. Lleva por subtítulo este trabajo “ópera para soprano, actriz y cámara de video”. Bien por la soprano, y pasen como protagonistas en paridad de condiciones la actriz y la cámara de video. Pero resulta que uno se encuentra siguiendo el texto, mirando el acertadísimo uso de las…
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