La fille mal gardée (1789) de Jean Dauverbal, el primer ballet romántico, está indisolublemente unido a la historia de la danza en España y Latino-América. Cuando la Revolución llegó a Burdeos, Dauverbal se marchó con sus bailarines a Madrid, en cuyo Teatro de los Caños del Peral conoció a Salvatore Viganò, un joven bailarín sobrino de Luigi Boccherini, y a su esposa María Medina. Dauverbal, discípulo dilecto de Jean Noverre, quedó prendado del talento de la joven pareja y los convenció para que estudiasen los papeles de ‘Lisa’ y ‘Colás’, los enamorados protagonistas de La fille mal gardée. El éxito del estreno madrileño ratificó las esperanzas de Dauverbal, quien animó a sus nuevos amigos para unirse a su nueva compañía que se iba a reunir con Noverre en Londres, donde estaban contratados para la nueva temporada en la que presentarían…
Comentarios