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Este martes 28 de octubre se cumple el tercer aniversario del compositor argentino Carlos Guastavino, que falleció tal día como hoy del año 2000 en Santa Fé (Argentina) a los 88 años de edad.Nacido en Santa Fe, el 5 de abril de 1912, perfeccionó sus estudios musicales, iniciado en su pueblo natal, en la capital argentina con los maestros de composición Athos Palma y Germán de Elizalde, y la profesora de piano Esperanza Lothringer.Hace ahora siete años, concedió a Roberto Espinosa una entrevista en la que el maestro se muestra jovial y distendido explicando lo que fue hasta entonces su vida alrededor de la música.Un año después de esta conversación, que tuvo lugar en Buenos Aires en abril de 1996, Guastavino perdió la memoria y sus familiares lo llevaron a su Santa Fe natal, donde murió.
Carlos Guastavino: en la edad del asombroRoberto EspinosaVoces niñas de una Sonata en Do mayor de Mozart viborean entre libros y discos. El viejo maestro inclina sus calvos pensamientos sobre el pequeño teclado. "Esto me hicieron tocar cuando tenía casi seis años", dice con alegría. En la soledad de ese diminuto cuarto, donde hay una mesita, un sillón, algún cuadro, una repisa con químicas pipetas, Carlos Guastavino ha sacado a la luz durante varias décadas la música que aún titila en su corazón.Tiene 84 años y es el más grande compositor argentino vivo. Tal vez lo sabe, pero prefiere hablar de otros temas. Alto, ligeramente encorvado, quizás por el peso de los pentagramas, abre la ventana de los recuerdos para dejar entrar una canción: "Bonita rama de sauce, bonita rama de amor. Nunca floreció, que siempre se quedó diciendo adiós. El río pasa y la peina, el río la jura amar. La rama le da sus trenzas. El río miente y se va... Se va... se va... Y la ramita se inclina, no la vean sollozar...""Nací en 1912. Santa Fe era entonces una ciudad chica; habrá tenido unos 50 mil habitantes. Vivíamos en una calle sin pavimentar a unas ocho cuadras del centro. Mi padre era una persona modesta, poco instruida, pintor de paredes, pero muy inteligente. Tenía la visión de la educación y a todos nosotros nos hizo estudiar (dos varones y cuatro mujeres). Mi hermano fue abogado y yo debí ser químico, pero la música me venció. Cuando vio que tenía habilidad para el piano, me mandó a una profesora alemana. De modo que aprendí música antes que a escribir".Los paisajes de la charla son cambiantes. Pasan de la ternura de algunas anécdotas a los ácidos comentarios de la realidad del país."Soy argentino, a pesar de todos los latrocinios que están cometiendo. ¡Si seguimos así, vamos a desaparecer!", se enoja.Cuando se arrimó a los 20 abriles, se fue a Buenos Aires. En la universidad no le reconocieron las químicas materias aprobadas."Conocí a Héctor Ruiz Díaz, un gran pianista. Me dieron una beca para estudiar. Debía tomar una decisión. ¿Qué hacer? La música me atraía tanto... Me agarró entonces Athos Palma, gran profesor y persona, y me llevó a su casa... Hice una carrera corta, pero muy sabia".
El aroma en la venasGiras de concierto. Un aluvión de música desborda su sangre."Siempre toqué obras mías. Siento la música argentina desde chico. Toda mi producción salió argentina y a propósito. No tengo vergüenza de haber escrito cosas a la manera popular. Es algo que siempre me vino solo, no fue un esfuerzo. No conozco el folklore nacional, pero el aroma de la música popular lo llevo en las venas".Cuando se le habla de la música contemporánea, monta en cólera."¡El atonalismo, la música concreta! ¡Eso es una porquería! Y lo digo a los gritos a todo el mundo. Esas son mentiras, falsedades: eso es decir: quiero y no puedo. La música auténtica es armonía, melodía, ritmo, perfectamente tonal. Es la única forma de hacer música. Y el ejemplo se lo puedo dar con mis propias obras. Si yo hubiera sido un improvisador de cosas feas, nadie las interpretaría. No conozco al guitarrista John Williams ni a Teresa Berganza, sin embargo, ellos, como muchos otros se han interesado por mis piezas".
Ecos de timidezMuestra unas planillas donde se consigna la interpretación de sus obras en los últimos años: Inglaterra, Suiza, Suecia, Francia, Sudáfrica, Italia, Chile, Estados Unidos... Ecos de La tempranera, La rosa y el sauce, Se equivocó la paloma merodean el cuarto. El maestro confiesa su profunda timidez."Me han invitado a muchos homenajes; uno de ellos fue en Londres, pero no fui. No soy feliz entre las muchedumbres, me molesta que la gente esté mirándome o me pida un autógrafo. No tengo la culpa de haber escrito música; sólo hice la música que brota en mi cabeza. Cuando leo una poesía que me llega, me conmociono mucho. Se contorsiona todo mi cuerpo, vibro totalmente, aparecen lágrimas en mis ojos... ¡Es muy fuerte! Entonces tomo un papel pentagramado y escribo las notas. Todo es muy rápido, no puedo parar; es como si estuviera poseído. Cuando me doy cuenta de que encontré lo que quería, me pongo de pie, hago gestos, camino, doy vueltas, río o lloro y doy gracias a Dios. La música sale sola y no soy responsable: una parte de mi cerebro tiene música"".
El viejo maestro ya no compone"He trabajado mucho. Ahora puedo esperar la muerte tranquilo. Estoy en la 'edad del asombro' -así se llama uno de sus ciclos de canciones- porque mi música se toca en todas partes. ¡Qué más puedo pedir!".Por el patio se va escapando una bella melodía. Un pájaro está entonando: "El viento pasa y la besa, el talle le hace cimbrar. Toda la ramita canta. El viento miente y se va. Se va... se va...Y la ramita se inclina, no la vean sollozar".
DiscografíaCanciones Argentinas. Anhelo y Carlos Guastavino. José Cura (tenor)
Música de cámara del sur. Paquito D'Rivera y Carlos Guastavino
Guastavino: Música para piano. Duo Moreno-Capelli
Música de maestros Latinoamericanos. Impresiones / Bariloche.Carlos Guastavino
Guastavino: Canciones. Las Puertas de la Mañana / Espaillat. Cuarteto de Guitarra Santa Fe toca a Falla, Praetorius y Debussy
Música argentina para piano. Piazzolla, Luiz de Moura Castro, Carlos Guastavino
Encantamiento. Canciones latinoamericanas. Lecuona, Carlos Guastavino y otros
Guastavino: Música para guitarra y cámara. Clásicos de América, vol. 2. Canciones de Carlos Guastavino
La guitarra latinoamericana. Piazzolla, Carlos Guastavino y otros
Obras para piano. Ginastera, Carlos Guastavino y otros
Musica Latinoamericana II:. Allende, Mignone, Nobre,... Ernesto Lecuona, Carlos Guastavino y otros
Flores Argentinas. Carlos Guastavino
PartiturasLos ojos del tiempo. Carlos Guastavino. Editado por Bob Dingley. Publicado por Warner Brothers.
San Pedran. Carlos Guastavino. Editado por Bob Dingley. Publicado por Warner Brothers
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