Las nociones generalizadas sobre el estilo wagneriano, fundamentadas sobre una síntesis de su obra y de la de sus incontables seguidores, subrayan de inmediato un gesto anómalo en Los Maestros Cantores de Nuremberg. Su diatonismo habla al público en un lenguaje inusual en Wagner, más cercano al gusto hegemónico conformado por el medio cultural y por el peso de la historia de la música sobre la predisposición inconsciente del oyente de entonces. Si bien esto se repite, se dice menos que las texturas orquestales –las cualidades del perfil sonoro palpable al oído- suponen una cierta renuncia a los principios estéticos y teóricos de la obra escrita de Wagner y sugieren, por momentos, una inquietante continuidad respecto a modelos anteriores en el género operístico o, incluso, concomitancias con la ópera italiana coetánea, en principio…
Comentarios