Aunque oficialmente su estreno tuvo lugar en el San Carlo de Nápoles en 1834, en realidad la Stuarda se estrenó como tal un año después en la Scala; en el San Carlo, arreglada por P. Salatino, se había presentado como Buondelmonte. La censura, imbécil como siempre. De la hoy llamada 'trilogía Tudor' (que es una intepretación bien reciente, extraña a Donizetti), personalmente considero a ésta como la más débil: una extraordinaria figura protagonista, pero el tenor no logra nunca convertirse en una gran figura dramática, ni el malvado Cecil; mejor queda Talbot, pese a la falta de un aria; e incluso la antagonista, bien perfilada, desaparece un tanto precipitadamente y aunque no falta el enfrentamiento de las rivales -esta vez en forma del finale primo con la famosa invectiva que ya provocó problemas en los ensayos del estreno gracias al…
Comentarios